Ir al contenido principal

Solo sueños

Es tan larga la espera, que la impaciencia se muere. Tenía un sueño...que vos te encargaste de convertirlo en cruel realidad. Sueños...solo sueños de una estúpida mujer enamorada del amor que ve en las películas. Sueño de tener un compañero para transitar el camino de la vida, y solo tuve un verdugo. Manchaste con lágrimas de sangre mi blanco vestido de novia. Cambiaste las caricias por dolorosas cachetadas. El deseo se transformó en miedo al dolor. Y de pronto el príncipe azul de mis sueños era un ogro descolorido, malhumorado,celoso y obsesivo. Todo lo que yo hacía estaba mal,todo era mi culpa...me merecía esos golpes porque yo no era perfecta y según vos cometía errores. Te escuchaba cada día decirme idiota, estúpida, etc.
Cada día era juzgada por diferentes razones y rebajada a una sumisión indescriptible.Repetías tanto esos insultos que lograste convercerme hasta el día de hoy que son verdad, que soy una tonta y no valgo nada. Y me convertiste en esto, una mujer que sufre, que llora a escondidas en el baño,que se pasea con una vieja mochila llena de sueños que nunca se cumplirán, porque me lo merezco por idiota. Y aquí voy pintando mis canas,dibujando una sonrisa que no existe,voy caminando los últimos años de mi vida con la pesada mochila de ilusiones y sueños.Sabiendo que fue inútil amarte como a un Dios.Sabiendo que te amé , aunque te encargaste de convencerme de que el amor no existe,al menos para mí. Me casé soñando con la pareja perfecta y me convertí en un objeto modelado a tu antojo.Fuiste acabando día a día con mi autoestima y mi dignidad.Me manipulaste, hasta destruirme.No fue fácil escapar de ese círculo de aislamiento que fue mi prisión.Pero lo logré,me costaron 20 largos años de mi vida.Y hoy estoy aquí, contándoles una historia de sueños no cumplidos...

Fenix

Comentarios

Entradas populares de este blog

la belleza de mutar

La belleza de mutar. Hay algo en mí que siempre ha temido la mirada de los otros, como si fuese un cristal frágil expuesto al mundo. Cada palabra que digo, cada movimiento que hago, parece resonar en el aire como un eco desproporcionado, como si el universo entero se detuviera para observarme, juzgarme, medir mi existencia. Es extraño, porque sé que no es real, pero se siente real. Es una tormenta interna que no se ve desde fuera. Una maraña de pensamientos que me ata, que me hace dudar antes de hablar, antes de actuar. A veces, incluso antes de salir al mundo. No es que no quiera estar; es que hay una parte de mí que teme que el estar no sea suficiente. He vivido mucho tiempo creyendo que este vaivén silencioso sería eterno, que jamás encontraría un puerto en medio del oleaje. Pero un día, algo cambió. No sé si fue el cansancio de tanto peso o una pequeña chispa que se encendió sin aviso, pero entendí que debía empezar a caminar, aunque fuera con pasos inseguros. Empecé a respirar más...

Farol de Luz

Farol de luz El hombre nace en un mundo roto y crece en un ambiente que vive en el más o menos bien con naturalidad. Así respira y sigue remándola en dulce de leche para afrontar la cotidianeidad que acorrala. El calzado se le gasta y la piel está cuarteada de tantas experiencias que le salieron más o menos bien. Su carga le encorva la espalda y le frustra el alma. Ya no desea ni el más o menos, ni el bien. Se pregunta ¿Será que así será siempre en un mundo roto? Dice andar más o menos bien porque al bien no llega Con eso tapa lo quebrado que está el hombre junto al mundo La va piloteando y se deje arrastrar por el viento de la vida. Por ahí le alumbra un farol de luz que le da fe. El roto mundo contaba con algo de luz para el hombre. Descarga su espalda y camina en contra del más o menos bien. Y lo único sano que observó fue ese farol de luz que le dio fe. Mei