La belleza de mutar.
Hay algo en mí que siempre ha temido la mirada de los otros, como si fuese un cristal frágil expuesto al mundo. Cada palabra que digo, cada movimiento que hago, parece resonar en el aire como un eco desproporcionado, como si el universo entero se detuviera para observarme, juzgarme, medir mi existencia. Es extraño, porque sé que no es real, pero se siente real.
Es una tormenta interna que no se ve desde fuera. Una maraña de pensamientos que me ata, que me hace dudar antes de hablar, antes de actuar. A veces, incluso antes de salir al mundo. No es que no quiera estar; es que hay una parte de mí que teme que el estar no sea suficiente.
He vivido mucho tiempo creyendo que este vaivén silencioso sería eterno, que jamás encontraría un puerto en medio del oleaje. Pero un día, algo cambió. No sé si fue el cansancio de tanto peso o una pequeña chispa que se encendió sin aviso, pero entendí que debía empezar a caminar, aunque fuera con pasos inseguros. Empecé a respirar más profundo, a escuchar menos esas voces internas que nunca tenían razón, y a soltar la necesidad de controlar todo lo que sucedía a mi alrededor.
Simplemente me deje ser.
No les mentirte, no fue rápido, ni fácil, pero cada día se me hacia más claro: no necesitaba esconderme del mundo, porque este es grande, y yo solo soy una pequeña parte de él.
Entonces, comencé a repetirme "Nadie está mirando tan de cerca, nadie pesa mis palabras con balanzas tan precisas. Nadie está evaluando tus actos.
Eres ordinariamente valiosa.
Y así, poco a poco, aprendí a soltar el miedo y a sostenerme con mis propias manos.
Hoy, siento que mi mente es un lugar más habitable, no una trampa sino un refugio. Puedo mirar hacia atrás y reconocer el caos, pero también puedo mirar al presente y abrazar la calma. La tormenta que me dominaba ahora es solo una llovizna ocasional. Y cuando el agua cae, sé que pasará. Sé que el sol volverá, porque aprendí a dejarlo entrar e incluso aprendí que a veces, se siente maravilloso bailar bajo la lluvia.
Comentarios
Publicar un comentario