Ir al contenido principal

la belleza de mutar

La belleza de mutar.

Hay algo en mí que siempre ha temido la mirada de los otros, como si fuese un cristal frágil expuesto al mundo. Cada palabra que digo, cada movimiento que hago, parece resonar en el aire como un eco desproporcionado, como si el universo entero se detuviera para observarme, juzgarme, medir mi existencia. Es extraño, porque sé que no es real, pero se siente real.
Es una tormenta interna que no se ve desde fuera. Una maraña de pensamientos que me ata, que me hace dudar antes de hablar, antes de actuar. A veces, incluso antes de salir al mundo. No es que no quiera estar; es que hay una parte de mí que teme que el estar no sea suficiente.
He vivido mucho tiempo creyendo que este vaivén silencioso sería eterno, que jamás encontraría un puerto en medio del oleaje. Pero un día, algo cambió. No sé si fue el cansancio de tanto peso o una pequeña chispa que se encendió sin aviso, pero entendí que debía empezar a caminar, aunque fuera con pasos inseguros. Empecé a respirar más profundo, a escuchar menos esas voces internas que nunca tenían razón, y a soltar la necesidad de controlar todo lo que sucedía a mi alrededor.
Simplemente me deje ser.
No les mentirte, no fue rápido, ni fácil, pero cada día se me hacia más claro: no necesitaba esconderme del mundo, porque este es grande, y yo solo soy una pequeña parte de él.
Entonces, comencé a repetirme "Nadie está mirando tan de cerca, nadie pesa mis palabras con balanzas tan precisas. Nadie está evaluando tus actos.
Eres ordinariamente valiosa.
Y así, poco a poco, aprendí a soltar el miedo y a sostenerme con mis propias manos.
Hoy, siento que mi mente es un lugar más habitable, no una trampa sino un refugio. Puedo mirar hacia atrás y reconocer el caos, pero también puedo mirar al presente y abrazar la calma. La tormenta que me dominaba ahora es solo una llovizna ocasional. Y cuando el agua cae, sé que pasará. Sé que el sol volverá, porque aprendí a dejarlo entrar e incluso aprendí que a veces, se siente maravilloso bailar bajo la lluvia.
Aila 

Comentarios

Entradas populares de este blog

mí descargo

Mi descargo En un mundo cargado de gente mediocre, no es fácil cargar con el peso de la personalidad con la que fui dotado.  Buscar la perfección, no conformarse hasta completar eficientemente un trabajo, poseer el conocimiento preciso para las tareas encomendadas o simplemente saber con exactitud que procede luego de cada evento. Las cosas hechas a medias no es algo que este en mi mente como así también involucrarme en situaciones vanas y carentes de sentido, las celebraciones no son de mi competencia, he llegado a un punto en el que nada tiene sentido. He tratado de resistirme a “ir con la corriente” y a pesar de eso nada satisface mi ingenio, mi mente busca nuevos horizontes pero todo carece de significado.  ¿Deberé rendirme a este mundo simple y bajo, al aglomeramiento de los que no piensan, a la avalancha de mediocridad que me atropella? Mi mente adelantada a desconectado del alma apasionada que alguna vez creí tener, aprendí con mucho dolor que ambas no son posibles, que...

Antologías, certificados y revistas 2023

Farol de Luz

Farol de luz El hombre nace en un mundo roto y crece en un ambiente que vive en el más o menos bien con naturalidad. Así respira y sigue remándola en dulce de leche para afrontar la cotidianeidad que acorrala. El calzado se le gasta y la piel está cuarteada de tantas experiencias que le salieron más o menos bien. Su carga le encorva la espalda y le frustra el alma. Ya no desea ni el más o menos, ni el bien. Se pregunta ¿Será que así será siempre en un mundo roto? Dice andar más o menos bien porque al bien no llega Con eso tapa lo quebrado que está el hombre junto al mundo La va piloteando y se deje arrastrar por el viento de la vida. Por ahí le alumbra un farol de luz que le da fe. El roto mundo contaba con algo de luz para el hombre. Descarga su espalda y camina en contra del más o menos bien. Y lo único sano que observó fue ese farol de luz que le dio fe. Mei