Mi descargo En un mundo cargado de gente mediocre, no es fácil cargar con el peso de la personalidad con la que fui dotado. Buscar la perfección, no conformarse hasta completar eficientemente un trabajo, poseer el conocimiento preciso para las tareas encomendadas o simplemente saber con exactitud que procede luego de cada evento. Las cosas hechas a medias no es algo que este en mi mente como así también involucrarme en situaciones vanas y carentes de sentido, las celebraciones no son de mi competencia, he llegado a un punto en el que nada tiene sentido. He tratado de resistirme a “ir con la corriente” y a pesar de eso nada satisface mi ingenio, mi mente busca nuevos horizontes pero todo carece de significado. ¿Deberé rendirme a este mundo simple y bajo, al aglomeramiento de los que no piensan, a la avalancha de mediocridad que me atropella? Mi mente adelantada a desconectado del alma apasionada que alguna vez creí tener, aprendí con mucho dolor que ambas no son posibles, que...